La Nf tiene una manifestación clínica externa en la mayoría de los casos, ya sea por los síntomas como las manchas café con leche, los neurofibromas cutáneos, plexiformes, etc, o por las secuelas de algún tipo de intervención. Son aspectos que pueden afectar al bienestar emocional. Cuidar la imagen personal puede ayudar a mejorar la autoestima y la aceptación de la enfermedad.

El cuidado de la imagen no supone ir muy arreglado y formal. Lo importante es no renunciar a ir como a cada uno le gusta y como mejor se ve. Dentro de los diferentes estilos se puede incluir detalles con los que uno se sienta más favorecido respecto a la enfermedad como, por ejemplo, un corte de pelo específico, y un tipo de escote, mangas o de barba.

Es importante fijarse en los aspectos positivos y potenciarlos. En la Nf con frecuencia se presta excesiva atención a lo que no gusta y se olvida lo más positivo, pero los afectados son mucho más que la manifestación de una enfermedad. Las personas son valiosas por sí solas, no solo por su aspecto.

Por supuesto el ejercicio físico, hacer una dieta mediterránea o lo más equilibrada posible también cuenta.

Además, dedicar tiempo y disfrute a esos detalles repercutirá en el estado de ánimo.