En la Neurofibromatosis puede aparecer como síntoma el dolor bien a consecuencia de la enfermedad o bien debido a alguna intervención o tratamiento, y en función de cada caso puede ser más puntual, crónico, localizado o generalizado. Es un problema complejo que requerirá de una intervención multidisciplinar personalizada tras su evaluación correcta. En ocasiones su origen es un neurofibroma que se puede extirpar total o parcialmente sin complicaciones, pero otra veces requiere de un tratamiento paliativo pautado por la unidad del dolor del hospital correspondiente.

Además de la intervención médica, existen otros factores que pueden mejorar la calidad de  vida del afectado con dolor:

 

  • Procurar mantenerse descansado y dormir suficiente. El insomnio puede hacer que el dolor se intensifique
  • Aprender alguna técnica de relajación. La más sencilla es la respiración profunda o diafragmática. En función de las circunstancias de la persona se puede pasar a una relajación de tipo muscular o en imaginación.
  • Procurar mantener la mente despejada y distraída con alguna actividad placentera o bien neutra.