Una persona voluntaria es alguien que de forma altruista y solidaria decide involucrarse con una comunidad para ayudar a los demás. En el tiempo que dedica no recibe contraprestación económica y su labor nunca sustituye el trabajo remunerado. Lo que el voluntario recibe o espera a cambio es la satisfacción de colaborar con los demás, de conseguir cambios a través de su generosidad.

Ser voluntario significa humanidad, responsabilidad social y compromiso. El voluntario se caracteriza por su calidad humana, se  interesa por las necesidades desfavorecedoras de los demás y actúa para  ayudarles a satisfacerlas.

Para llevar a cabo algunos proyectos de la asociación, contamos con un grupo de voluntarios. La práctica de voluntariado resulta beneficiosa para los afectados, la asociación y los propios participantes.

Los voluntarios son personas suficiente autónomas y responsables para llevar a cabo tareas concretas, así como para sugerir modificaciones con creatividad y entusiasmo.  Principalmente nuestros voluntarios realizan:

  • Acompañamiento a personas en procesos hospitalarios.
  • Talleres infantiles y juveniles.
  • Acompañamiento a personas con discapacidad.
  • Participación actividades encaminadas a la visibilización de la enfermedad y a la captación de fondos para los proyectos de investigación de las neurofibromatosis.

El Plan de formación del voluntariado está compuesto por un curso inicial y varios cursos específicos en los que se abordan la complejidad médica y psicológica de la enfermedad. La formación de los cursos se puede realizar de manera presencial y on line.  Los cursos específicos son: 1. Descripción del colectivo y servicios en la asociación 2. Características psicológicas y sociales de los afectados de neurofibromatosis 3. Habilidades sociales.